Fragmento #57 - Eclipse

Jueves 22 de Julio 2010
En Sevilla

- Vaya, no me esperaba el final -Luis se despereza mientras salimos al exterior del cine.
- Muy... -no encuentro la palabra exacta- previsible ¿no crees?
- Si tú lo dices...
- ¿Es que no has leído la saga? -lo miro exasperada.
- Pues no, la verdad.
- Así no sé cómo quieres ligarte a una chica -Nerea abre por primera vez la boca desde que comenzó la película.
- ¿Qué? -¿ligarse a una chica?¿ligarse a Nerea?
Luis enrojece, más por vergüenza que por el calor que hace todavía a las diez de la noche. 
- Ay, desde luego no se puede estar más ciego... Nada, vamos a picar algo que ya tengo hambre.
Nerea toma la iniciativa y nos arrastra literalmente por el centro comercial Nervión Plaza hasta salir a la calle, cruzar por el lateral y llegar a los bares que hay frente al Corte Inglés. Allí nos sentamos en uno de los veladores que conseguimos después de diez minutos esperando y pedimos una coca-cola bien fría. 
- ¿No quieres una cerveza? Está más fresquita.
- No, Luis, prefiero cola.
- Pues yo me voy a tomar dos a tu salud -dice Nerea.

Hemos salido a ver Eclipse después de convencerme que no puedo quedarme encerrada esperando a Diego para dar una vuelta. "Cuando te echas novio, las amigas siguen existiendo. No te conviene limitarte a él, o te quedarás sola". Llevan razón, y eso es lo que me ha hecho estar ahora aquí, en Albero con ellos dos. Vamos al baño, las chicas siempre de dos en dos. Mientras esperamos la cola (hay dos señoras mayores en la puerta y alguien más dentro), la interrogo.
- ¿Te gusta Luis?
- ¿Cómo? -me mira con los ojos como platos-. ¿Luis? ¿A mí? ¿Qué te han echado en la coca-cola?
- Bueno... como has dicho que si es así como intenta ligarse a las chicas -vamos allá-, había pensado que lo decías por ti misma. Que así nunca lo conseguiría contigo, una especie de pista.
Me pone las manos en los hombros y me mira muy seria. No entiendo tanta solemnidad.
- Carlita, ese chico nunca se fijaría en mí. Ya tiene sus ojos en otra persona.
- Entonces, estás celosa, es eso ¿verdad?
Pone cara de desesperación y entra después de que la segunda mujer sale del lavabo, dejándome allí plantada y con la duda.