Fragmento #11 - Divino deseo

Lunes, 8 de marzo 2010
En Sevilla

- Hola Carla.
- Hola.
- ¿Qué tal el finde? – Odio que me hagan esa pregunta un lunes a las ocho y media de la mañana, pero claro, la curiosidad de Gloria no conoce límites.
- Bien.
- ¿Sólo bien? –me mira con sonrisa pícara.
- Sí, sólo bien.
- Me han soplado que te vieron con un bombón el sábado, ¿no tienes nada que contar?
- No.
- Vaya, sí que estás seca hoy.
Por suerte, entra el profesor. La verdad es que no hay nada que contar. Después de quedar tres días seguidos lo invité a subir. Mucho músculo y cuerpo de infarto para nada, porque a la hora de la verdad, el mecanismo no funcionó. Esto tiene que ser una señal divina. Pero vaya putadas que hace este tal Dios. Si me escucha alguien ahí arriba, la próxima vez avise antes de dejarme a medias.