Fragmento #31 - La idea

Lunes, 3 de mayo 2010
En Sevilla

Cómo se queda de a gusto cuando sacas fuera todas tus preocupaciones y las pones por escrito. Sin darme cuenta, ya he rellenado más de veinte páginas completas del cuaderno. Digamos que he hecho una especie de recorrido por los momentos más significativos de mi vida, incluyendo el episodio de los diarios. Pero me quedan muchos que iré comentando según vayan teniendo relación con mi vida actual. Hoy me acompaña en el café, en el que voy apuntando entre miradas a los clientes para ver si requieren mis servicios, todo aquello que me ha pasado en los últimos tiempos. Eso incluye tanto relaciones amorosas fracasadas como la mudanza o la vida universitaria. Pero también hay pensamientos y reflexiones más profundas, puro existencialismo. Gracias a Dios (aparte que crea más o menos en él), que tiene muchas hojas y son de tamaño A4, lo que combinada con mi letra, me deja más espacio para escribir.

Miro al chico poeta. Vuelve a estar ahí sentado, tomándose un café a sorbos y escribiendo en un folio. Me gustaría leer todo lo que escribe. Seguro que tiene madera de escritor. Quizás necesite que alguien le dé la oportunidad de expresarse, de leer sus hojas… Pero puede que ya participe en algún foro de esos. Quizás si… es un poco arriesgado, y apenas sé cómo se hace pero podría ser una buena idea. Podría pedirle consejo a él, y si me echara una mano en su organización estaría muy bien. No creo que los clientes se nieguen. Incluso Javi, de mi grupo nuevo de clase podría participar. Varias veces me ha comentado lo mucho que le entusiasma la escritura y que gustaría pasarse por aquí a leer un rato.

Sí, antes de que se marche se lo comentaré al chico poeta. Un taller de lectura-escritura podría venirle bien a este negocio. Luego dicen que la juventud de hoy es pasiva y poco emprendedora. Pues aquí hay un ejemplo de lo contrario. Con una publicidad adecuada por mi facultad y las salas y bares donde se suelen hacer recitales y eventos parecidos, estoy segura de que puede venir bastante público. Incluso haré un evento del Tuenti. Vamos a buscar por internet, a ver qué encuentro, hasta que llegue la hora de cerrar.
Guardo el cuaderno bajo la barra y sirvo un café para la mesa 6. El sol se esconde por detrás de los edificios y anuncia la llegada del crepúsculo.