Fragmento #37 - Instinto básico

Miércoles (madrugada), 12 de mayo 2010
En Sevilla

Es la décima vez en lo que llevamos de año que veo Ana y el Rey. Historias de amor como ésta no se ven hoy día. Ahora se estila el "aquí te pillo, aquí te mato". Antes el honor y el decoro estaban por encima de todo lo demás. Claro que también había prostitutas, pero todo se hacía en el más absoluto de los secretos. El rey de Siam sin embargo no necesitaba de estos servicios, con todo un harén de esposas para satisfacer sus necesidades biológicas. Pero la película nos muestra que no necesariamente van ligados los dos, amor y sexo. Él sentía algo diferente, más profundo, por Ana. Algo mucho más fuerte. Para mí no hay un "vivieron felices y comieron perdices". Por más que tenga a mi lado a un tío como el príncipe de Blancanieves, siempre hay algo que no cuadra. El eterno "¿qué pasará?". No creo que nadie se coma tanto la cabeza por estas cosas, pero he de confesar que yo soy adicta a ellas.

Quito este dvd y meto en su lugar Sexo en Nueva York. Quizás Carrie Bradshaw y sus amigas me den la clave que necesito.