Fragmento #38 - Gente nueva, vida nueva

Jueves, 13 de mayo 2010
En Sevilla

Las perspectivas son buenas. Me integré en un grupo nuevo de compañeros de la facultad para hacer un trabajo, y me he visto acogida en su círculo de amigos. Así pues, ahora estoy en el Salvador tomando una cervecita con ellos. Son todos muy agradables. Hay tres chicas (entre ellas Nerea, la chica de la Casa del Libro) y cuatro chicos, aunque uno de ellos (como no podía ser de otra manera tratándose de alumnos de nuestra facultad), es gay. No sé qué pasa, pero parece que se han concentrado todos en las mimas aulas. De Sevilla creo que es la que más alumnos homosexuales (tanto chicos como chicas) tiene. No es que sea homófoba ni nada por el estilo, solamente que todavía me sorprende el porcentaje que hay. El chico en cuestión se llama Luis, y casi no ha salido del armario. Se le ve tímidillo.
- Carla, ¿te apuntas a ir de chupitos mañana?
Otro de los chicos del grupo me ha pillado desprevenida.
- ¿De chupitos?
- Sí, mujer, para celebrar los últimos días antes de las semanas de estudio
- No sé… Nunca he ido de chupitos
- ¿Cómo?
- Carla, tú te vienes –¿y ahora a esta chica qué le ha dado?
- Nerea, yo… bueno, ¿pero luego cómo me vuelvo a casa? Borracha no cojo el coche
- ¿Sabes que los taxis existen? -vaya, Luis está graciosete hoy.
Desde que todo acabó con Gloria he pasado una temporada sola. Pero en poco tiempo he descubierto que hay más compañeros que son buena gente y están dispuestos a acogerme sin pegas. Ya desde el principio me consideran como una más del grupo. Hacía tiempo que no me sentía tan feliz. Y no está bien decir que no a esta gente tan amable.
- Vale, me apunto.
- Esta noche te envío el evento del Tuenti.
- ¿Y dónde es eso?
- Cerca del Plaza de Armas, y de ahí tiraremos a alguna discoteca.
Así que ahora toca mirar en el armario y buscar un buen modelito. Me hace mucha ilusión saber que cuentan conmigo. Sólo queda que alguien más me tenga en cuenta en su corazón. Pero eso es otra historia.