Fragmento #40 - Invitación

Lunes, 17 de mayo 2010
En Sevilla

Estoy reventada. Además de la salida del viernes, ayer tuve un cumpleaños al que me invitaron por ser amiga de amigos, y por quedar bien he tenido que ir. Y hoy no he podido dormir la siesta. Estoy deseando llegar a casa, ponerme el pijama y dormir. Pero hasta que no acabe de limpiar el suelo, nada de nada. Para añadir más penas al día, Diego no se ha pasado por el café. Llevo sin verlo desde hace una semana. ¿Qué hago aquí parada esperando? Soy una idiota. No, mejor aún, una gilipollas del quince. Sí, así está mejor. Si él no tiene interés en ti, Carla… si no, habría aparecido. Bueno, será mejor que acabe ya y cierre de una vez.
- ¿Hola? –ay, esa voz…
- Hola, Diego -¿qué hará aquí a estas horas?- Vaya susto me has dado, chico.
- He venido a verte.
¿Me lee el pensamiento o qué? Ay, que viene hacia mí., ¿qué hago, qué hago?
- ¿A verme? ¿Para qué?
- Toma.
Me acerca un papel algo arrugado, de color verde pastel. Es un cartelillo.
- ¿Qué es esto?
- Voy a recitar en el bar de un amigo. Quiero que vengas.
- ¿Yo?
- ¿No te apetece?
- Sí, sí, claro. Pero...
- Bueno, pues te espero mañana allí.
- ¿Mañana?
- Lee el papel –me guiña un ojo- ¡Bye!
¡Mierda, que sí, que es mañana! Mmm, ¿y cómo le pido yo un día libre al jefe para ir a ver a Diego? Vaya aprieto. Este chico es una caja de sorpresas.