Fragmento #43 - Sólo un beso

Viernes, 21 de mayo 2010
En Sevilla

- Hola ¿Puedes echarme una mano?
Te echaría las dos, ya puesta, pero no al cuello precisamente.
- Sí, claro, pasa.
Está aquí y necesita ayuda. Lo vi ayer y lo veo hoy otra vez. Lleva una semana pasando casi todos los días por el café. Pero que venga a mi casa… eso no me lo esperaba. Creía que desde aquel día de navidades no querría volver a pisarla.
- ¿Qué te pasa, Diego?
- ¿Puedes hacerme un par de fotos? Las necesito para un relato que me van a publicar.
- ¿Eso es todo?
No he podido evitarlo, se me ha escapado. Carla, ¡eres una bocaza! Se me queda mirando, sorprendido. Seguro que le ha molestado. Cojo rápida la cámara y le digo en dos palabras que pose. Hago mi trabajo en el más absoluto de los silencios. Él tampoco habla, solamente me mira, pensativo. Paso las fotos al pc y de ahí a un cd para que se las lleve. Lo acompaño a la entrada. Me quema la cara de vergüenza. Voy a abrir la puerta cuando me frena la mano.
- No, eso no es todo.
Y sin más, me besa.