Fragmento #45 - Tempus fugit

Lunes, 24 de mayo de 2010
En Sevilla

Qué razón tenía Virgilio cuando dijo que el tiempo vuela. Mientras estamos encerrados en mi piso en jornada intensiva de trabajo, la vida en la calle sigue. Estamos malgastando segundos, minutos, horas, haciendo un suplemento que mejor tirarlo a la basura. Las prisas no son buenas, y menos en la escritura. Hemos revisado y retocado cada texto por lo menos tres veces, y ahora le toca el turno al planillo. Como siempre ocurre cuando más lo necesitas, uno de los portátiles se ha declarado en huelga indefinida. Bueno, indefinida hasta que su dueño tenga ese tiempo necesario para toquetear entre sus tripas y hacerlo volver en sí. Por suerte, vivo cerca de tres facultades, y existe algo que se llama préstamo. La única pega es que son casi las ocho y media de la tarde y hay que devolverlo a su lugar de procedencia, o sea, al almacén de la biblioteca de filosofía.
- Uf, sólo me queda un párrafo
Pobre Luis, lo veo sudar escribiendo a toda máquina. Nerea, en cambio, se lo toma con una tranquilidad exasperante. Quizás sólo lo haga para darle en las narices, porque es la única que tenía casi todos los textos preparados para hoy.
- Vamos, tú puedes, campeón –todo sea por animar al chaval.
- Luis, tienes que llevarlo ya, o te va a caer una buena
- Nerea, no metas el dedo en la llaga, ¿vale? –uyuy, se avecina tormenta, ¡pónganse a cubierto!
- Vaya, sólo quería ayudarte.
- Pues calladita estás mejor –sí, en eso estoy de acuerdo- si no, mira a Carla.
Uy, ¿y ahora por qué me meten a mí en medio? Que yo no quiero ser parte de la carnicería que os montéis. Mejor me quito de en medio
- Esto… ¿alguien quiere una Coca-Cola? –dicen que eso suaviza todas las tensiones.
- ¡No! Aquí ni agua hasta que no termine Luis
- No, gracias –uy, si las miradas matasen… Nerea habría caído ya.
- Tic tac, tic tac
El reloj sigue su marcha. Después de tanto esfuerzo y de que Luis devuelva el portátil deberíamos hacer una parada, algo me dice que esta noche va a ser muy larga. Espero tener suficiente café y latas de Coca-Cola.