Fragmento #59 - Inesperado

Sábado, 24 de julio 2010
En Sevilla

Diego ha pasado la noche en casa. Ninguno de los dos ha podido dormir. Ni hacer otras cosas. Solamente nos hemos abrazado, y hemos estado así hasta que ha amanecido. A Diego le ha llegado un email. Lo han aceptado para una beca de estudios en Londres. Ha terminado su carrera y esperaba que lo cogieran para prácticas de trabajo, y por desgracia -para mí-, le ha salido allí. Comienza en septiembre.

- No... no tengo por qué ir, Carla.
- Debes ir -no sé cuántas veces se lo he dicho, en parte también para convencerme a mí misma.
- Hagamos una cosa -me coge las manos y se sienta frente a mí-. Disfrutemos este tiempo como si no pasara nada ¿vale? Sin pensar.
- Es imposible no pensar...
- Ey, hagamos poesía hasta ese día. Así será más fácil luego.
- Me costará más trabajo separarme de tí, no al revés.
- Tendrás buenos recuerdos.
Y en cuestión de segundos, nos encontramos en la cama, sintiéndonos el uno al otro, sabiendo que nos queda un día menos, un beso menos, una caricia menos.