Fragmento #68 - Melody

Viernes, 6 de agosto 2010
En Sevilla

Suena el móvil. Por fin. Sé quien es sin mirar la pantalla. Me abalanzo sobre él y contesto.
- ¡Dime!
- Hola.
- ¿Qué haces? ¿Cómo estás? Estaba preocupada, hace tiempo que no llamas y ...
- Estoy bien, sólo algo... ocupado.
- ¿Sí?
- Estoy escribiendo como nunca. La inspiración que me faltaba está aquí
Eso ha dolido. Decía que yo era su musa. Sí, un poco egoísta pero es lo que pienso.
- Ah, qué bien -es lo único que se me ocurre. ¿Por qué estamos tan tensos los dos? Ahora viene la pregunta difícil-. ¿Y cuándo vuelves?
- Verás, voy a tardar más de lo que pensaba. Como te he dicho, Londres tiene lo que completa mis poemas.
Sí, sí, vale, déjate de poeta y dime de una vez lo que quiero saber.
- Y eso ¿es...?
- No lo sé, Carla.
Silencio incómodo.
- Te dejo, mi ninfa de cabellos ondulados, los papeles me reclaman. Un beso.
El tono me dice que ha colgado.

Me aovillo en la cama. El aire cálido, nocturno, entra por la ventana mientras lloro en silencio. Y, aunque éso no ha sido más que una despedida, el sabor a sal y a ruptura me inunda. Siento que ya no es lo nuestro, que ha llegado a su fin, como una melodía pone punto y final con una triste nota y sabes que ahí termina.