Fragmento #77 - Todo está bien

Martes, 24 de agosto 2010
En Sevilla

De nuevo, la noche. Es la una de la madrugada, estamos sentados delante del televisor, viendo una película de cine de verano, una reposición de otra que ya estrenaron durante el invierno. Realmente, yo no le estoy prestando mucha atención. Pienso en lo que ha ocurrido por la mañana. ¡A este paso lo voy a volver hetero!
Tengo que quitármelo de la cabeza, Luis es gay, te estás confundiendo Carlita. Pero entonces, ¿por qué me acariciaba la cabeza?¿Y el cuello? Sólo lo hacía como amigo, es tierno, no hay más que pensar.
Me remuevo en el sofá, Luis lo nota y me mira.
- ¿Tienes sueño?
- No, estoy bien, gracias. ¿Y tú? -por favor, que no diga que...
- Sí, un poco.
Miro de nuevo la pantalla.
- Ahhm -dejo escapar.
- ¿Te importa si hoy duermo en el sofá? Estarás más cómoda...
- Ehm, como quieras, puedes dormir también en la cama.
- Creo que -empieza a balbucear como un niño pequeño- esto, es mejor, el sofá es blando y, tú... necesitas espacio.
- No, duerme tú en la cama, yo lo haré en el sofá.

Un cuarto de hora más tarde, ambos estamos en la cama, cada uno al borde de los lados. Sin embargo, la cama, a pesar de ser doble, no es tan grande y estamos lo que se dice cerca el uno del otro. Estoy nerviosa, ¿y si vuelve a pasar?
- ¿Carla?
Dejo que el silencio responda por mí.
- ¿Estás dormida? -intenta de nuevo Luis.
- No. Dime.
- ¿Puedo darte la mano?
¿Qué qué?
- Por favor, no puedo dormir. Tú me relajas.
- Está bien -le extiendo la mano hasta el centro de la cama, hasta que topo con las suya. Me agarra fuerte.
- Gracias.

Unos minutos más tarde, oigo su respiración, relajada. Se ha quedado dormido. Si antes no tenía sueño, menos ahora, que están los ojos abiertos como platos. Gran noche la que voy a pasar, sí señor.