Fragmento #89 - Descubrimiento

Viernes, 9 de Septiembre de 2010
En Sevilla

Decidido. No puedo pasar de Luis, estoy cayendo cada vez más bajo, y de seguir así no voy a poder ni terminar el curso. Por lo tanto, como tengo un cerebro tan increíble, inteligente... voy a ser simplemente su amiga. Sí, la solución más inteligente... es decir, la más estúpida, sinsentido y tonta del mundo. Y ¿por qué? Porque soy tan patética que me conformo con eso. Y las reacciones no se hacen esperar.
- Es lo peor que se te podía haber ocurrido, Carlita.
Me encojo de hombros.
- Es que no tienes remedio ¿eh? Hay mil formas de volver a conquistar a un hombre.
- Ése es el problema, él será un hombre, pero creo que le gustan sus iguales...
- Ay, ¡gay no!
- No lo sé, todo esto es muy... confuso.
- Pero os habéis liado, ¿de verdad piensas que es gay?
- Si no, ¿por qué me habría dicho eso?
- Ah, eso...
Sí, eso de que algún día entendería el por qué. Por qué no había querido hacer el amor conmigo por la mañana, por qué había pasado durante la noche. Por qué la tensión se siente cuando estamos juntos pero cada día me parece más gay que el anterior. Por qué no entiende que...
- Estás enamorada.
- ¿Qué? -había leído mi pensamiento.
- Te has enterado, no te hagas la sueca. Y lo estás.
- No, yo no...
- Sí, tú, y estás más de lo que puedes imaginar. Tía, estás coladísima por Luis. Acéptalo.
¿Es cierto? ¿tanto estoy? ¿y tanto se nota? Me gusta Luis. Mucho. Pero, ¿hasta dónde?
"Más de lo que puedes imaginar"... Tendré que pensarlo detenidamente.