Fragmento #91 - Roce

Domingo, 12 de Septiembre de 2010
En Sevilla

Pom. Frus frus frus.
Un brazo me aprisiona contra la cama. Un cuerpo masculino se pega a mí, con todo el esplendor de la mañana presionando la parte trasera de mis nalgas. Suavemente, se roza contra mí. Está más caliente que un clavo ardiendo.
Su mano se posa sobre mi pecho, lo tienta a través de la camiseta, lo envuelve con la mano. Lo masajea. Una pierna levanta una mía por detrás, presionando más contra mí. Comienzo a estar mojada. Su excitación va a en aumento, y la mía también. No entiendo por qué hace esto Luis, después de no querer nada conmigo tras el fin de semana en el pueblo
Me doy la vuelta como puedo, quedando frente a él. Está sudando, tiembla.
- Luis...
- Mmmm...
- Chico, ey.
- ¿Sí?
- Esto... estás demasiado pegado, tengo... calor -intento que mi voz suene convincente y no excitada.
- ¿Y?
- ¿Luis? ¿Estás dormido?
Abre los ojos. Me mira fijamente. Sorprendido.
- Carla.
- ¿Sí?
Me pasa la mano sobre la frente.
- Perdóname.
Y me besa dulcemente en la mejilla, se levanta, y se va al baño, cerrando la puerta tras de sí.
Me deja allí, en la cama, tumbada y más confundida que nunca. ¿Qué había sido eso?