Fragmento #93 - Preguntas

Lunes, 20 de Septiembre 2010
En Sevilla

Las tres. Las cuatro. Las cuatro y media...
No puedo dormir. Llevo con los ojos como platos varias horas. ¿Será el café que me he tomado en la merienda? ¿O son las palabras de Ana, nueva compañera en uno de los primeros grupos que hemos hecho para una asignatura?

- La semana que viene tengo entradas para el concierto de Albertucho ¿quién se apunta? -dice la chica.
Pequeño revuelo en el grupo.
- ¿Cuántos podemos ir?
- ¿Cuánto cuestan? Te las pagamos.
- ¿Tú también vas, verdad Luis?
Esta pregunta capta mi atención. Él mira a Ana. Ha salido de su boca. Le brillan los ojos mientras mira a Luis. Me da un vuelco el estómago.
- Pues... si, claro, por qué no.
Sonrisa, de ambos. Él algo falsa, ella de adoración total, se le cae la baba. Por él, por Luis.

Y por ello, aquí está la menda sin pegar ojo. He intentado escribir, pero ahora mismo no me sale ni media palabra. Estoy enfadada, por algún motivo. Porque me parece que va a intentar ligárselo. Y Luis va a caer en sus redes. El pellizco que tengo cogido en el estómago desde esta mañana, no se me quita. No tenemos nada. No somos nada. Pero él supone algo importante para mí. De lo contrario, ahora estaría durmiendo plácidamente y sin que el corazón me lata como un loco, a la vez que algo lo aprisiona. Debo hacer algo... Estoy... sintiendo algo... por Luis... algo más que... amistad.