Fragmento #99 - Uno a cero

Martes, 24 de Septiembre 2010
En Sevilla

- Samarcanda.
- ¿Por qué ese nombre?
- Porque es el de una ciudad con mucha historia de Uzbekistán.
- ¿Y qué más? ¿Sólo eso?
- Y porque a mí me da la gana -Luis ponía morros a Ana. Ya habían discutido en lo que iba de día, dos veces por el mismo motivo: por qué esto, por qué lo otro.
Siempre no va a poder ser lo que tú quieras, víbora divina.
- Pregunta a los demás, no soy el único ni tú la única que debe decidir el nombre del grupo. Yo sólo estaba proponiendo.
- Vaya, no he dicho nada, sólo te preguntaba -Ana se hace la ofendida. Qué bien actúa, porque lo que hace es, precisamente, eso: actuar. Como si no supiéramos que lo que quiere es tener a Luis para ella, controlarlo como a un monigote, tenerlo de perrito faldero. Y él no es así... él es sensible, cariñoso... y no se va con cualquiera. Eso lo sabía bien...
Suspiro, demasiado fuerte.
- ¿Estás bien? -Nerea me coge del hombro. Se le ve preocupada.
- Sí, sí, no me duele nada.
- Vale, pero si te encuentras mal, dímelo y te llevo a casa.
Ella había sido quien, los dos últimos días me había traído y recogido. Después, pasamos la tarde en casa charlando, dejando de lado el planteamiento del trabajo que se suponía debíamos comenzar. Hablando de una cosa, de otra, de un chico, de otro, de Luis... Le enseñé las primeras páginas de la historia de Lyria. Le encantaron. Tía, tienes madera de escritora, de verdad, ya me parecía fantástica tu forma de escribir noticias, de enfocarlas, tan originales. Tienes las ideas muy claras, sigue así y serás alguien de renombre. Y tanto. Estoy decidida.
- Pues a mí... me gusta Samarcanda, como ha dicho Luis.
- Vale, votemos, a favor de Samarcanda -Nerea alzó su mano mientras hacía que contaba las de los demás tres integrantes, salvo Ana, que la mantenía bajada-. Muy bien, cinco contra uno: Samarcanda gana.

Y yo con ella. Punto para mí. Una batalla en la guerra. Carla: uno; víbora: cero.