Fragmento #101 - Raúl

Sábado, 28 de Septiembre 2010
En Sevilla

- Bueno, ¿y tú qué?
Aparto la mirada de la pared, donde la tenía extraviada desde que comencé a hablar. No me había dado cuenta hasta ahora, que vuelvo a ver su cara frente a la mía.
Se sonríe, tiene una sonrisa bonita, dientes perfectos.
- Ya he hablado bastante de mí y mi patética vida veinteañera. Cuéntame algo sobre ti.
Sigue sin decir nada, mirándome fijamente. Remueve el café. No sé cómo le entra un café a treinta y pico grados.
- ¿Qué quieres que te cuente?
- Algo, cómo llegaste a la carrera, qué te gusta hacer en tu tiempo libre, por qué estás tomándote algo con la "chica del mini", por ejemplo, no sé...
- Algo.
Oh, vamos, no, ese jueguecito no...
- Ya veo que no estás muy hablador. Será mejor entonces que nos vayamos.
- Espera -arrastra la palabra-. Sólo era una broma. Ok, te contaré algo sobre mí, aunque no creas que será tan interesante como esperas.
- Más que mi existencia, seguro.
Arquea una ceja.
- Para nada, es interesante, sólo has estado hibernando un poco, a partir de ahora sí que va a ser más.
- ¿Y eso? ¿cómo lo sabes?
- Porque soy adivino.
Suelto una carcajada.
- Venga, es parte de mi historia. Verás, todo comenzó antes de que mi madre se quedara embarazada.

Y sin darme cuenta, la tarde pasa volando. Hablando de todo un mundo fantástico, pero para nada la vida real de Raúl. Todos no cuentan su vida al primero que se lo pide, como yo. Ni tampoco inventan (o quizás añada imaginación) a la suya, como hace Raúl. Al menos, ha sido divertido, y espero algún día me la cuente.