Fragmento #104 - Esencia

Viernes, 8 de Octubre 2010
En Sevilla

Dolor de cabeza. Resaca. Sola en la cama, a medio desvestir y sin desmaquillar. Si mi madre me viera... Recuerdo cada noche cómo venía a nuestra habitación y nos decía que teníamos que quitarnos el maquillaje, lavarnos bien la cara, usar las cremas que para algo teníamos, y cepillarnos el pelo. No sé si por suerte o desgracia, no he perdido ninguna de esas costumbres que, cuando niña siempre olvidaba. Si no eran los dientes, era la crema, si no, lavarme bien la cara.

Los tacones... están tirados en alguna parte del piso.

Me levanto a duras penas, piso algo con el pie.
Un papel.

Lo desdoblo, una nota
"Sólo tú. No pierdas la esencia"

¿De dónde habrá salido? El bolso, también tirado en el suelo, con el pintalabios, el monedero y otros enseres junto a él. ¿Quién lo ha escrito? Lo giro, detrás, sólo una sigla L.

- ¿Luis? -pienso en voz alta.

Sólo yo... ¿qué significa? Esencia... ¿acaso la estoy perdiendo?
For sure, dice una vocecita en mi cabeza.

Una pequeña punzada de culpabilidad. Dolor, una lágrima.

Saco el cuaderno, y comienzo nuevamente a escribir.
Es lo único que me desahoga. Y necesito soltar todo lo que reprimo en mi interior. Igual que la pequeña Lyria.