Fragmento #106 - Palabras al viento

Domingo, 10 de Octubre 2010
En Costa Ballena

Apenas he deshecho la maleta. Tampoco traía mucho.
Estoy nuevamente sentada en el balcón.
Hace aire. El pelo se me arremolina en la cara.
Normalmente, me molestaría, pero hoy me gusta.
Es salvaje. Igual que las olas, hay muchas, y grandes.
Como me siento yo.
SALVAJE.

Cuaderno en el regazo, bolígrafo en mano.
Miro al frente, las nubes anuncian agua. El mar tiene ese tono gris plomizo, mercurio líquido. Su bramido llega fuerte hasta aquí. Ruge, como un león hambriento. Tormenta. Se ve la cortina de agua en el horizonte.

Escribo, las palabras van saliendo escasas al principio, difíciles, pero poco a poco fluyen, la velocidad aumenta, las ideas se agolpan en mi cabeza, más rápido de lo que puedo pasarlas al papel. Hacía tiempo que no me sentía tan inspirada, quizás desde Diego... Dios, parece que hiciera un año, y sólo han pasado unos pocos meses. Y de Diego mi mente salta a Luis, a Ana, a hace tres noches, a esa mirada que recuerdo como entre una nebulosa, sus palabras...

- ¡Ey, mierda!
Doy un respingo, cojo el móvil y llamo.
Una pequeña luz, un flash.
Estoy segura, aún hay esperanza.
Marco, nerviosa.
Uno, dos, tres tonos... seguro que no está, o lo tiene absorbido la zorra de.. hmmm.
- ¿Carla?
Me quedo inmóvil, contengo la respiración.
- ¿Hola, estás ahí?
- ¿Luis?
- ¿Sí? ¿qué quieres? -su voz es algo dura.
- Nada, sólo te he llamado por error.
- Ah, vaya. Adiós, entonces.
- No, espera.
- ¿Qué? Dime.
- Yo... -tartamudeo-, sólo... oye, lo siento.
- ¿Por?
Joder, ¿se tiene que hacer el duro ahora?
- Llamarte -no puedo seguir.
- Ah, vale. Bueno, tengo cosas que hacer, nos vemos mañana.
- Sí, nos vemos ma -clic - ñana...
Miro el móvil, atontada.
No va a ser nada fácil. Pero he de encontrar la fuerza de enfrentarme a él, a ello, como Lyria. He de hacerlo. He de decírselo.