Fragmento #116 - Visita médica

Viernes, 3 de Diciembre 2010
En Sevilla

- Esto tiene muy buena pinta.
- Sí, mira aquí, parece que ha soldado bien.
El hombre y la mujer se giran, sus batas blancas se mueven al compás. Él mete la radiografía en un sobre y se la da a ella, quien la deja en la mesa a su lado.
- Buenas noticias, Carla.
- ¿Sí? ¿Me van a quitar ya esta cosa? -doy golpecitos con los nudillos en la escayola. Últimamente pica bastante en el tobillo, y no sé como llegar hasta allí.
- Efectivamente. Pero -siempre tiene que haber algo, vamos desembucha- tendrás que llevar muletas para cada paso que des, seguir con la rehabilitación y no ponerte tacones.
Bah, ni que fuera fan de ellos... Pero mejor hacerse la buena paciente.
- Sí, de acuerdo.
- Ven, ¿puedes subir a la camilla? Te ayudo.
Se hace el silencio mientras trabaja, Sólo se escucha el ris-ris de las tijeras cortando el vendaje de fuera, y luego la maquinita para cortar la escayola. Cuando la abre, me entra repelús por el contacto con el aire. Miro la pierna. ¿A esto le llaman buena pinta? La tengo todavía amoratada por varios sitios, uno de ellos incluye una pequeña cicatriz y dos tornillos con un ajustador. El tobillo... mejor ni hablar de él, porque el pie entero parece una pezuña. ¿Cómo voy a volver a caminar así?
- En dos días tienes que venir a curas, y el martes, te quitaremos los tornillos. No será más de una hora. Será mejor que la acompañe su novio, después no podrá caminar durante un día.
Luis y yo nos miramos. Iba a decir que no somos novios, pero me muerdo la lengua.

Salimos juntos de la consulta, nos miramos, sonreímos y me ayuda a bajar. Cogemos el mini, conduce él, pro supuesto, y regresamos a casa. Colacao calentito en mano, película, y manta en el sofá, junto al chico que me gusta. Buen plan, como si fuéramos respectivos.
Quizás en un futuro, quién sabe.