Fragmento #132 - Feliz Navidad

Viernes noche, 24 diciembre 2010
En Sevilla
- Buenas noches
No me salen las palabras. Atino a decir un escueto “Hola” y quedarme frente a la puerta.
- ¿Puedo pasar?
Hace amago de entrar, pero yo no me muevo. Que alguien me explique qué está haciendo aquí.
- No.
- Vamos, no seas descortés.
- ¿Quién te ha dado vela en este entierro?
- Yo no diría eso, estamos en Navidad. Se supone que es para pasarlas felices, ¿no?
- No contigo aquí –bufo.
- Pensé que podíamos reconciliarnos.
- Te equivocaste.

Aunque ponga carita de mansa, a mí no me engaña. ¿Después de meses ahora viene a mi casa a intentar hacer las paces? Que recuerde, me hizo un par de jugarretas que desembocaron en el final de nuestra relación, cortada por mí. Claro que, eso mi madre no tiene por qué saberlo.

Gloria, antes amiga, ahora ser detestable al que no quiero ni ver, está en la puerta de mi casa, invitada por mi madre a la cena de Navidad de mi familia. No voy a dejarla pasar, antes muerta.

Cierro la puerta en sus narices y me dispongo a explicarle. Mientras, mi padre con los ojos abiertos de par en par por mis modos, la deja pasar. Y con ello, se arma la Marimorena. Mi madre se disculpa con boca pequeña, y me insta a que la perdone, que son “chiquilladas”. O al menos, a que por esta noche que estamos todos juntos, ponga buena cara. Está muy equivocada. Las apariencias me las paso por donde todos saben.

Al final, queda una croqueta, una porción de tarta, un trozo de carne y mi plato de entrantes, encima de la mesa. Mi sitio, vacío, al lado de una usurpadora. Que pase una Noche-Buena. Que yo me voy a mi piso, sintiéndome más miserable que nunca.


- ¡Que paséis una muy Feliz Navidad con vuestra nueva hija!.