Fragmento #144 – Destino: España

Viernes, 10 de febrero 2011
En Sevilla

No sé si entristecerme o alegrarme de volver a casa.
Ha sido una semana con varios días algo extraños. Llenos de momentos felices, risas, intimidad, pero también peleas y malas caras. ¿Qué nos ha ocurrido?
Nos hemos despedido con un beso, corto, tensos, y más por compromiso que porque lo sintiéramos de verdad. De eso hace un rato, y todavía no tengo ningún mensaje de Luis en el móvil.
Mientras pienso trajino de una habitación a otra del piso.
Cojo el cuaderno, y me pongo a escribir. Necesito desahogarme de alguna forma. Y gritar no me va a servir de nada. Tampoco llorar. Así que lo haré a mi manera.
Lyria, esa niñita que vino a mi mundo de fantasía un día en la playa, me acompaña ahora.
Rescato su historia de mi memoria, desempolvo los pensamientos almacenados y voy dándoles forma con las palabras.

Siento de nuevo un cosquilleo en el fondo del estómago. No tiene nada que ver ni está causado por Luis. Esto es diferente. Es placer, concretamente el Placer de Escribir.